Aníbal Luna, el último liberado por el crimen de Cabezas: “Sé que no tuve nada que ver”

En Madariaga lo consideran persona no grata. La única condena es la social. Un breve diálogo con NOTICIAS.

Aníbal Luna está inquieto. Nervioso. Sus ojos se mueven rápido, van del cronista hacia la calle, a la esquina. Relojea con desconfianza al fotógrafo de este medio, que se esconde detrás de un árbol, a veinte metros. Tiene extrañas lastimaduras en los dos brazos tostados, que se escapan de su musculosa blanca. Quien parece ser su madre atendió la puerta ante el llamado, y por la cara de Luna da la sensación de que hubiera preferido mantenerla cerrada. En lo que va a ser una charla a las apuradas de menos de cinco minutos, el ex policía no pone jamás un pie en el asfalto, como si no tuviera permitido salir de su hogar por orden judicial. Pero ya no tiene ninguna restricción: en el último septiembre, la Justicia lo dejó finalmente en libertad, luego de haberlo encontrado culpable por haber participado en la inteligencia para el crimen de Cabezas, y terminó con el régimen que le permitía salir 72 horas por semana de la cárcel de Dolores. Era el último de los asesinos del fotógrafo que tenía una condena judicial, y ahora sólo le queda el escarnio social: el municipio de General Madariaga, donde vive y donde asesinaron al fotógrafo, lo declaró persona no grata.

Luna: Entiendo tu trabajo, no voy a dar una nota, no voy a hablar. A mí no me sirve, los que me conocen saben que no tuve nada que ver, que soy inocente. Y yo también lo sé.

Noticias: Cabezas también estaba haciendo su trabajo en 1997.
Luna: Yo no lo conocía. Lo vi una sola vez, en la comisaria, como vi a mil personas. A “los Horneros” (NdR: la banda de cuatro delincuentes comunes que fueron los asesinos materiales) los vi por primera vez en el juicio. No tuve nada que ver. ¿Vos cuantos años tenés?

Noticias: 25.
Luna: Bueno, yo hace casi toda tu vida que estoy con este tema. Estoy acostumbrado y tranquilo: sé que no tuve nada que ver.

Noticias: ¿Lo condenaron injustamente?
Luna: Me habían dictado por falta de mérito, y después me pusieron preso. (se encoge de hombros) No sé qué paso. Está todo en la causa. Ya está, no voy a hablar. Que tengas un buen día, cuidate.

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