Asaltaron una casa justo cuando estaban dos policías de visita

detenidosLa velada era agradable y estaban a punto de servir el postre, cuando de repente el dueño de casa y sus invitados fueron sorprendidos por tres encapuchados que irrumpieron armados, los redujeron y golpearon exigiendo dinero en efectivo.
La escena es similar a tantos robos que se vienen registrando en la zona Centro, lamentablemente, aunque en este caso, entre las víctimas se halla una pareja de policías que cumple funciones bajo la órbita de la Unidad Regional II, y que al momento del hecho estaba fuera de servicio y vestía de civil.
El hecho se registró el miércoles, alrededor de las 23.50, en una vivienda de calles Primeros Colonizadores y Domingo Matheu, en el barrio Villa Kindgreen de esta localidad, propiedad de Juan González (40).
El citado estaba acompañado por los cabos Luis Gerardo Feversani (32) y Susana Esther Álvarez (31), quienes cumplen funciones en la División Seguridad Vial y en la Seccional Primera, respectivamente. En tanto, el anfitrión es inspector de la empresa prestataria del servicio de transporte urbano local.
Según fuentes del caso, los delincuentes habrían apuntado hacia esa dirección especulando con que encontrarían dinero en efectivo, aunque desconocían que esa noche el dueño de casa se encontraba cenando con amigos policías.
Una vez en el inmueble, los ladrones redujeron y maniataron a los presentes, siempre bajo amenazas a punta de cuchillo y golpes. Hasta la mujer sufrió agresiones físicas intimidatorias.
En ningún momento los policías se identificaron como tales, ya que eso hubiera conspirado aún más contra su integridad física, reconocieron desde la fuerza.

Olfato policial 
Tras revisar la casa, los encapuchados escaparon con un botín compuesto por 4000 pesos en efectivo, varias tarjetas de crédito, una notebook, dos celulares, una linterna y un centro musical.
Minutos después, las víctimas lograron desatarse y dieron aviso al Comando Radioeléctrico.
A pesar del mal momento vivido, la cabo Álvarez hizo gala de una gran perspicacia y olfato policial: en medio de la tensión, las amenazas y golpes, logró observar que uno de los encapuchados tenía un tatuaje en una de sus manos, dato que luego sirvió para dar con el posible líder de la banda que perpetró el atraco.
Por su trabajo en la secretaría de la Seccional Primera, la mujer tiene contacto permanente con detenidos y eso le permitió reconocer el particular tatuaje del sospechoso, identificado como Axel D. L., alías “Cali” (30).
Con ese dato concreto, diferentes dependencias iniciaron la búsqueda de los malvivientes y lograron dar con el citado Cali en el barrio Cien Hectáreas. También fueron apresados Juan Alfonso G. (23), domiciliado en Campo Viera, y un menor de 14 años, en cuyo poder hallaron varios celulares y otros elementos que luego las víctimas identificaron como propios.
En tanto, en la continuidad de las pesquisas, a media mañana de ayer la Policía detuvo a un cuarto sospechoso, identificado como José Luis O. (18), quien minutos antes se había fugado de su casa en Villa Stemberg.
Al momento de su detención, el sujeto llevaba dos celulares, 200 pesos y prendas de vestir. Uno de los teléfonos secuestrados fue reconocido por el cabo Feversani.
La causa está caratulada como “robo calificado” y se tramita en el Juzgado de Instrucción Dos.
El magistrado interviniente ordenó un allanamiento en el cual los efectivos  recuperaron también el equipo de música y la notebook cerca del mediodía

El Territorio