GASTÓ 60 MIL DÓLARES EN ABOGADOS PARA OBTENER LA CUSTODIA DE SU PERRO

Craig Dershowitz hasta hace unos meses vivía en Nueva York con su novia y con Knuckles, el can al que considera su hijo.

Luego de la ruptura, la pareja acordó que él se quedaría con el animalito, una cruza de beagle con pug. Pero como Dershowitz
pretendía mudarse a un apartamento más pequeño, le pidió a Sarah Brega, su ex, que lo cuidara mientras buscaba una nueva
vivienda. Ella se lo llevó a California, donde se radicó tras la separación.

Así empezó una inverosímil disputa legal que no se diferencia en nada de las que tienen las parejas divorciadas por la
tutela de sus hijos. El caso llegó hasta la Corte Suprema de Manhattan, en Nueva York, pero no se sabe si seguirá, ya que el
querellante reconoció haber gastado los ahorros de toda su vida en él.