TRAS 40 AÑOS EMPEZÓ EL JUICIO ORAL POR “LA MASACRE DE TRELEW”

“Yo soy Enrique Jorge Guanziroli, presidente de este Tribunal”. Eran las 10,25 cuando el juez dio por iniciado un juicio histórico que esperó casi 40 años: el de la denominada Masacre de Trelew. Había más de 500 personas en el Centro Cultural de Rawson. Todas permanecieron en silencio. Y aún más cuando el secretario del tribunal comenzó a leer la acusación de la querella, lecturas que suelen ser tediosas. Ocurrió todo lo contrario: los detalles de la masacre que ocupan 400 cuerpos de 200 fojas cada uno no parecen ser reales. Por eso la mayoría de la gente pasó de la euforia por este juicio histórico a la consternación por el relato.

“Después de ser baleados y ya dentro de sus celdas, Mario Delfino y Alberto Camps fueron obligados a levantarse.

Les dijeron que debían responder un interrogatorio. Se negaron. Entonces, les pegaron el tiro de gracia”. Sólo una muestra del contenido de los expedientes de la masacre por la cual son juzgados siete ex marinos, aunque ayer sólo se hicieron presentes cinco.

Sobre el final de la primera audiencia, la querella pidió que cuatro de los imputados sean detenidos inmediatamente y llevados a una cárcel común para “resguardar su propia seguridad y su presencia en el juicio”. Pero el pedido fue rechazado por el tribunal que, además de Guanziroli integran Pedro De Diego y Nora Cabrera de Monella. Por lo tanto seguirán en libertad hasta la sentencia.

La Masacre de Trelew tuvo como escenario la Base Almirante Zar de esa ciudad de Chubut el 22 de agosto de 1972. La madrugada de ese día, 19 integrantes de organizaciones armadas fueron fusilados en los calabozos. Una semana antes habían fugado del penal de Rawson pero no pudieron abordar un avión en el viejo aeropuerto de Trelew y se rindieron. Sólo tres sobrevivieron. La historia que contó entonces la marina fue que intentaron una nueva fuga. Pero declaraciones de testigos y de los tres sobrevivientes María Antonia Berger, Rene Haidar y Alberto Camps aseguran que se trató de un fusilamiento.

Por el hecho comenzaron a ser juzgados ayer Rubén Paccagnini (85 años), Luis Sosa (77), Emilio Del Real (76), Carlos Amadeo Marandino (63) y Jorge Enrique Bautista (87). No estará en esta etapa del juicio por razones de salud Horacio Alberto Mayorga. Y tampoco el ex teniente Roberto Bravo, prófugo en Estados Unidos país que no concedió su extradición.

Sosa, Marandino y Del Real están acusados de ser los ejecutores de la masacre. Paccagnini de partícipe necesario ya que era jefe de la Base Zar en el momento de la masacre. Y Bautista de encubrimiento: fue el que hizo los sumarios a los ex marinos tras los fusilamientos.

La primera jornada del juicio consistía en la lectura de todo el expediente. Pero por su extensión las partes se pusieron de acuerdo y sólo se leyó la acusación de la querella. Hoy será el turno de las presentaciones de defensores y querellantes y mañana comenzará el debate. Después, habrá un paréntesis hasta el lunes.

Representantes de organizaciones de defensa de los Derechos Humanos, familiares y amigos de las víctimas, militantes de partidos de izquierda y una voluminosa presencia de funcionarios provinciales y municipales encabezados por el gobernador Martín Buzzi desbordaron el cine teatro. Hubo un importante operativo de seguridad: todos los que ingresaban eran revisados con un scanner manual. Había vallas alrededor del edificio y una gran cantidad de agentes de la policía provincial y de prefectura.