Un policía habría dado la orden de asesinar a la hija del matrimonio obereño en Rosario

El cuerpo de María del Rosario Vera (23) fue descubierto ahorcado, quemado y envuelto en una frazada. Vinculan el brutal crimen con la venta de estupefacientes.

Un suboficial de la Policía de Santa Fe fue detenido el sábado como sospechoso de instigar el crimen de María del Rosario Vera (23), hija de un matrimonio misionero, cuyo cuerpo fue hallado el jueves por la tarde estrangulado y quemado dentro de un volquete con basura en una villa de emergencia rosarina.

El efectivo policial, integrante del Comando Radioeléctrico, se presentó ayer ante las autoridades luego de una intensa serie de allanamientos de la Policía Federal y Gendarmería Nacional que fueron ordenados por el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos, Florentino Malaponte.

El policía seguirá privado de su libertad por el delito de “instigación de homicidio”, es decir, está considerado como el autor intelectual del macabro crimen de la joven madre de tres niños que vivía en el precario barrio conocido como “Villa Banana”, Sur de Rosario.

Las mismas fuentes confirmaron que hay al menos un autor material del asesinato, quien es intensamente buscado por los investigadores. En total el sábado, desde las 6, se realizaron tres procedimientos que dieron resultado directo con la aprehensión del policía, ya que determinaron a que se entregara ante la Policía Federal porque estaba literalmente acorralado.

El detenido mantenía una relación sentimental con Vera y entablaron vínculos con una red de venta de estupefacientes.

Con la detención del policía y la búsqueda del sujeto al que habría ordenado matar a Vera, la investigación se alejó la figura de “femicidio” y estaría fuera de sospecha la expareja de Vera.

No obstante, la fiscal de la Unidad de Violencia de Género, Luciana Valarella le revocó la prisión preventiva domiciliaria que tenía, involucrado en otras causas, tras incurrir en resistencia y desobediencia a la autoridad y violar el perímetro permitido controlado con una tobillera electrónica.

El jueves 4 de enero por la tarde, fue hallado quemado el cadáver de María envuelto con una frazada y entre desperdicios.

Vecinos llamaron al servicio de emergencias 911 por el olor nauseabundo que emanaba y luego de aproximarse y detectar que no se trataba de la descomposición de un animal sino los restos de una mujer. El volquete fue quemado durante la mañana del mismo día y los estudios realizados por el Instituto Médico Legal de Rosario, adelantaron que la víctima tenía lesiones en el cuello compatibles con un ahorcamiento y asfixia. Lo que apunta a que Vera fue llevada hasta ese lugar en una carretilla y arrojada ya sin vida.

Según replicó el diario La Capital, los restos de Vera fueron reconocidos por sus familiares el jueves por la noche y por la ropa que tenía puesta, además de cicatrices.

Alberto, uno de los nueve hermanos de María del Rosario, señaló que “cuando dieron en el noticiero la descripción del cuerpo que encontraron en el volquete nos dimos cuenta de que era ‘Sico’ (así la llamaban). No sabemos nada de lo que le pasó. La última vez que la vimos fue el miércoles, que vino a la casa de mi mamá (barrio Fonavi de bulevar Seguí y calle Rouillón, sudoeste de Rosario) y la vimos bien. Esta semana ella estaba sola porque a sus hijos les tocaba estar con el papá”.

“Ella era una mujer muy reservada. Hablaba solo con mi abuela y tampoco era de contar demasiado lo que le pasaba. Era ingenua y no sería extraño que haya quedado en una situación a la que llegó por sentirse confiada”, describió Alberto quien tampoco escondió la versión de que María tenía inconvenientes con el consumo de drogas: “En algún momento de su vida existieron esos problemas de adicción, pero se recuperó”.

Una sobrina de María, la describió como “muy reservada, es muy poco lo que sabemos de su entorno. Queremos que se sepa quién le hizo esto, que no quede como el caso de ‘la piba del volquete’”.